Foto de Germán Maass

martes, 16 de febrero de 2016

Poesía y psicoanálisis. Testimonios de la extimidad

Victoria Mora, integrante de APPIL y la Delegación Pilar del IOM2, participó en agosto de 2015 de las Jornadas de Literatura y Psicoanálisis de la Editorial Letra Viva. Comparte el trabajo allí presentado.

Cecilia Collazo escribe: “(éxtimo) es lo que encontramos entre lo presente y lo ausente, lo ominoso convive con lo éxtimo. Lo ubicamos en una figura de la topología  que es la Banda de Moebius. Podríamos definirlo como el borde que pertenece a lo íntimo por un lado y a lo exterior por otro, obedeciendo a ambos espacios a la vez”
La poesía puede leerse como testimonio de la extimidad, tanto para quién escribe como para quien lee. Para el poeta allí se une lo más íntimo, el ejercicio de su escritura, con lo exterior al momento de dar a leer aquello que lo movilizó a hacer poesía. Para quién lee, las resonancias de su intimidad se verán reflejadas en lo que otro convirtió en letra impresa, frente a sí verá  parte de su intimidad, pero en el exterior.
 Desde ya que los efectos de la poesía estarán tomados por la lógica del uno por uno y eso vale tanto para el lector como para el poeta. El encuentro podrá producirse o no. Lo cierto es que la buena poesía es esa que toca algo de la extimidad para muchos lectores.
La capacidad  del poeta de saber hacer con el vacío generará una experiencia inquietante y a la vez conmovedora en el lector. Dice Jacques Alain Miller en su curso Extimidad: “Lo éxtimo es lo que está más próximo, lo más interior, sin dejar de ser exterior (…) El término extimidad se construye sobre intimidad. No es su contrario porque lo éxtimo es precisamente lo íntimo, incluso lo más íntimo” Es un logro del poeta que su palabra escrita conmueva lo más íntimo en nosotros.
El analista comparte con el poeta ese lugar de extimidad. En términos de un análisis el analista ocupará ese lugar, allí en el espacio que se instala como el lugar más intimo para un sujeto en análisis se descubrirá que quién se analiza está atravesado por algo ajeno que lo habita, empezando por el Otro dentro de sí mismo. Dice Miller “Éxtimo es, en primer lugar, el Otro del significante éxtimo al sujeto, aunque más no sea porque la lengua mía, en la que expreso mi intimidad, es la del Otro”. En el despliegue de su intimidad allí en el espacio transferencial habilitado por el analista y sostenido en su posición de causa de deseo, a lo largo de un análisis, el sujeto descubrirá que eso está fracturado, que allí no hay uno que habla, esa fractura da cuenta de la extimidad dentro de sí. El sujeto que habla está habitado por un vacío estructural, la poesía y el psicoanálisis harán lo propio con ese vacío. Natalia Neo Poblet dice “se escribe desde la extranjeridad, desde el exilio”, posiciones de lo éxtimo que atraviesan la experiencia de la escritura pero también la de un análisis.
El analista sin ser un íntimo tampoco es totalmente exterior se ubica precisamente en la dimensión de la éxtimo que hará posible un análisis, soportará la pregunta que le dirigirá el analizante sobre qué lugar tiene en el deseo del Otro, encarnará lo perturbador, será quién desde su posición y su deseo sostenga la pregunta por lo éxtimo, así dará un tratamiento posible a lo real del goce que lo habita.
Tal como lo retoma Cecilia Collazo en su libro La rosa de cobre, Lacan habla de la poética en un análisis y dice de ella que es la “creación de un sujeto que asume un nuevo orden de relación simbólica con el mundo”. Salvando las distancias me pregunto si la poesía no nos enfrenta también con la creación de un nuevo orden del mundo, o mejor dicho con la posibilidad de ver ciertos mundos con la mirada poética de quién haya hecho de la poesía su invención.
El poeta comparte con el psicoanalista la posibilidad de crear nuevos mundos desde los que ya habitamos. Más allá de las diferencias de su práctica, la poesía y el psicoanálisis se hermanan desde muchos aspectos, tal como damos fe en este encuentro.
La extimidad como uno de estos rasgos que los unen se encuentra también ligada de manera inevitable a lo real. Lo unheimlich, lo siniestro, es el paso fundacional del concepto de extimidad inventado por Lacan. Lo unheimich, tan poéticamente trabajado en su texto por Freud, es la experiencia de encontrar afuera lo más íntimo y viceversa, que lo más íntimo esté tomado por la ajenidad. La experiencia de lo real, el encuentro con lo real, mantiene ese sesgo éxtimo que despierta al sujeto. Allí es donde lo real toma los rasgos de lo singular.
La poesía en tanto testimonio de la extimidad bordea lo real para dar cuenta de ello en lo simbólico. Escribe Pablo Fridman en “Shakespeare, más allá de Shakespeare” en La máquina des-escribir “el escritor se funde en la letra de su escrito cuando nombra lo real, queda eclipsado en tanto que enuncia una verdad que toca a cada uno en lo singular de su posición subjetiva”
Así la extimidad es el nombre de lo real atravesado por lo simbólico. Dice Collazo “(La poesía) Es una forma de despertar del letargo metonímico de lo narrativo (…) La poesía es un fenómeno del cuerpo, es pulsión que pasa a lo real, diría que traspasa a lo real”. Podríamos reemplazar la palabra poesía por la de psicoanálisis y la frase aún valdría.
Nicolás Cerruti y Flor Codagnone plantean en su libro Literatura ∞ Psicoanálisis. El signo de lo irrepetible, libro inaugural de la serie de la colección Literatura ∞ Psicoanálisis de Editorial Letra Viva que tanto la literatura como el psicoanálisis son experiencias de escritura y de lectura. En un análisis también se reescribe una historia, se la narra para otro que lee. Flor propone entender el análisis como un hecho creativo, propuesta que nos invita a seguir entrecruzando literatura y psicoanálisis, sin que se anulen, más bien poniéndonos a pensar como la palabra se juega en ambos, como se producen resonancias inevitables. En esas resonancias vivimos.
Como cierre y prueba de lo dicho, una poesía de Cecilia Collazo hablará por sí misma, lo que puede llevar ríos de tinta de teorizaciones:

Escribo

Escribo
porque la palabra
nunca dice lo que quiero.

Porque los términos
no recubren los destierros,
los vacíos, los agujeros.

Poética despiadada
que no nombra
lo que porta,
sólo acontece.

Habla, se acerca,
sigilosa sin alcanzar
lo que pretende.

Nombra y al nombrar
nunca dice
cómo se llama lo que siente.




domingo, 14 de febrero de 2016

Dos contribuciones

Claudia Passalacqua, integrante de APPIL y de la Delegación Pilar del IOM2, contribuye con dos textos, mientras nos preparamos para comenzar este año 2016 con nuevas propuestas de trabajo psicoanalítico .El primero, fruto de un Seminario realizado por ella en el marco del ICDEBA, articula un tema surgido durante la lectura del Seminario La angustia en la Delegación en el 2015. El segundo, una puntuación que permite introducir la pregunta que orientará la investigación del Módulo Casos graves de la infancia durante el año que vendrá. A disfrutarlos.



Impostura y Mascarada

Lacan da cuenta de dos afirmaciones: que el Don Juan es un fantasma femenino, y que el masoquismo femenino es un fantasma masculino.

Lacan refiere que los hombres se mostrarán más partidarios del deseo y las mujeres del goce. Se sirve del goce místico para hablar del goce femenino, tomando como referencia las experiencias místicas de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

La tragicomedia de los sexos se desarrolla en el plano del tener y del ser en relación al falo. Los hombres, preocupados por su tener y por no perder; las mujeres frente al no tener, tienen la opción de ser en lugar de no tener, transformar ese no tener en un bien que los hombres querrían poseer, hacerse ser el falo. Es la conocida facilización del cuerpo de la mujer: la solución de la mascarada. La mujer rechaza en la mascarada los aspectos de la femineidad.

En el Seminario 10, se encuentra cierto reverso de la sexualidad femenina a partir del goce. Hay un goce envuelto en su contigüidad. Un goce no contable, no medible.

Mientras que el falo como significante tiene que ver con serlo o tenerlo, acentuando la vía del deseo, al tomarlo en relación al órgano hace que su valor en lo imaginario tenga que ver con la potencia: la tumescencia y la detumescencia.

Las complicaciones entre el amor y el deseo es del lado de la posición femenina.
El lugar de la angustia para la mujer es si el hombre va a sostener el deseo. ¿Qué quiere más allá del acto sexual?

El masoquismo femenino, es un fantasma masculino, es por procuración que el hombre hace que el goce sostenga su angustia. Existe la mujer que puede gozar de todo sin parar. Ella goza de ser objeto del hombre permanentemente. Tiene que ver con lo inconmensurable del goce femenino. Responde a lo que Lacan demuestra en su Seminario 10 cuando afirma que el goce de la mujer es mayor que el del hombre, aunque depende de la limitación que le impone al hombre su relación con el deseo.


A diferencia, el fantasma del Don Juan, que es una fantasía femenina, es la imagen de un hombre al que no le falta nada. Es la negación del menos fi. Siempre tiene algo de impostor, es hacer cierto simulacro de aquello que le produce angustia. Es decir, en dicho fantasma, el Don Juan acepta la impostura y puede ponerse en el lugar del Otro, el objeto como absoluto. Simplemente responde al anhelo en su función fantasmática: que haya un hombre que lo tenga siempre y que no pueda perderlo, ni perderse con ninguna, ninguna mujer puede arrebatárselo. Ellas entran dentro de la cuenta solo si son nombradas. Casanova, en cambio, el cuál fue representado en varias obras literarias y cinematográficas “sabía escuchar a las mujeres con atención y simpatía y tenía que estar convencido de que al menos en ese instante, él amaba a esa mujer y que su amor era correspondido”. Ellas participaban y quizás hasta consentían al engaño por el cual él podía amarlas en ese instante.


CLINICA DIFERENCIAL ENTRE NEUROSIS - PSICOSIS

Lacan plantea que hay una historia estructural que determina que un sujeto sea neurótico o psicótico. Lo que se ve en el desencadenamiento son los fenómenos de la estructura.
En el seminario 3 refiere “puede que al comienzo el banquito no tenga suficientes pies”. Hay un defecto que existe desde siempre. Se sostiene por alguna estabilización, suplencia precaria.
La estructura de Psicosis es contraria a una suposición de saber. El significante retorna de lo real y da una certeza de saber. Cuando el sujeto tiene que tomar la palabra, si la estructura es psicótica, puede surgir el desencadenamiento. El tener que tomar la palabra puede acercar al vacío forclusivo.
La alucinación es un significante en lo real, articulada a un objeto (mirada, voz). La clínica diferencial nos va a dar el movimiento del objeto mirada - voz.

Lacan, plantea que el cuerpo fragmentado se puede ubicar tanto en la esquizofrenia como en la histeria.
Toma el caso Dora de Freud, y dice “el enigma de Dora es qué es ser una mujer?” No aparecen fenómenos elementales ni hay trastornos del lenguaje.
En la neurosis obsesiva, la pregunta es ¿estoy vivo o muerto?
Para Lacan, la estructura de la Neurosis es una pregunta, un enigma; mientras que la estructura de la Psicosis es una respuesta, una certeza.
La pregunta neurótica es un enigma de goce.

En la psicosis, no hay diferencia entre significantes, no hay diferencia entre simbólico y real. No se adhiere a ningún mito, siendo que para que lo haya tiene que haber Nombre del Padre.

En la neurosis obsesiva, el tratamiento de lo real es con el fantasma; en la psicosis, es un tratamiento de lo real con el delirio.

En la última enseñanza de Lacan, el Nombre del Padre se pluraliza, se pasa del Nombre del Padre a los Nombres del Padre. Es un modo más de suplencia.
En el seminario RSI, plantea que el Nombre del Padre es un anudador de los tres registros (imaginario, simbólico, real), es como un cuarto nudo.

Lacan diferencia la lengua del lenguaje. La lengua es un grupo de significantes unarios que son idénticos. Son S1 que charlan solo en lo real. Es un real anterior al lenguaje.
El lenguaje es una metaforización de la lengua, es un significante que representa a un sujeto para otro significante (Neurosis).
En la Psicosis, prevalece la lengua, que articula cosas que va más allá del saber enunciado. Tiene una función primitiva con el goce.
El S1 de la lengua, queda indeciso entre el fonema, la lengua y la holofrase. Todos los significantes son homofónicos. En la Psicosis, queda como equívoco.
La interpretación es solidaria con la función de la lengua. No hay que interpretar por el equívoco homofónico. La lengua es goce puro y el inconsciente lo que hace es decodificar ese goce.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Jornada de Salud Mental en Pilar


Con el título “Salud Mental y Lazo Social”, el lunes 16 de noviembre pasado se llevó a cabo la VI Jornada de Salud Mental de la Municipalidad de Pilar; siendo declarada de interés municipal y bajo el auspicio de la APPIL (Asociación de Psicoanálisis de Pilar).

El encuentro permitió un enriquecedor intercambio entre los profesionales del área de Salud Mental pertenecientes a los tres Hospitales del Municipio, los Centros de Atención Primaria, el Centro Pilares de Esperanza, Pasantes de Psicología y  Residentes de Medicina General.

Durante la  apertura, contamos con la presencia de los actuales Secretario de Salud Dr. Niotti y Director de Atención Primaria Dr. Lorda.
La coordinadora de Salud Mental de Atención Primaria, Lic. Gabriela Porreca, comenzó diciendo que la elección del título de esta jornada “Salud Mental y Lazo Social” no fue  azarosa, “es una construcción a la que hemos llegado luego de asumir el desafío de organizar y ordenar el trabajo sostenido que se viene realizando desde hace mucho tiempo en los distintos dispositivos de salud mental del partido de Pilar. Este camino de encuentros y desencuentros, de enlaces y desenlaces, nos ha permitido armar redes, construir puentes y abrir nuevos caminos…”
Posteriormente presentó la primera mesa llamada  “Diferentes discursos: un encuentro posible”.
Un grupo de psicólogas de Atención Primaria (Lic. De Carlo, Lic. Severini y AT Castelo) desarrollaron su posicionamiento frente al padecimiento subjetivo, entre la demanda judicial y la respuesta en el ámbito de la salud, que llevan a cabo en la “Puerta 12”.
Otro equipo de APS conformado por las Lics. Cafiero, Maffia y Zeis, contó su experiencia a través del trabajo realizado con un grupo de mujeres, en donde se tiene en cuenta la particularidad de cada una y cómo dar lugar a la palabra que se encuentra silenciada por la violencia.
Un equipo de médicos residentes generalistas de los Hospitales de Pilar, Luján y Sommer, comentó su experiencia a través de un proyecto con un grupo de padecientes mentales crónicos, llamado Pi.Lu.So.
Finalmente, la Lic. Mirta Sosa del Hospital Sanguinetti  fundamentó la importancia de la Psicoprofilaxis Quirúrgica y desarrolló sus avatares en el ámbito de la salud pública.
La mesa fue comentada por la Lic. Graciela Schnitzer, supervisora del Equipo de Adultos de los Consultorios Externos del Hospital de Pilar, quién refirió que los nombres a los dispositivos les vienen bien ya que generan una “identidad”.
Escuchar involucra a la interdisciplina. Implica generar el diálogo con los otros y estar atentos entre nosotros. Encontró en estos trabajos un rasgo común: propiciar  una pregunta y sostenerla.

La segunda mesa, presentada por la Lic. Paula Marino,  llevó por nombre “Nuevas tecnologías: enlaces y desenlaces”.
Un dúo de profesionales del Hospital Sanguinetti, las Lics. Brandt y Rodriguez, puntuaron cómo piensan el armado de grupos terapéuticos para adolescentes en el ámbito hospitalario.
Por otro lado, el Jefe de Servicio de dicho Hospital, Dr. Fernando Maldonado, desarrolló un trabajo en relación a los aspectos comunicacionales  contemporáneos.
Un grupo de pasantes de Psicología realizó una investigación acerca del ciberbullying y redes sociales.
La mesa fue comentada por la supervisora del Equipo de Niños, Lic. Verónica Carbone, quien refirió “la teoría de la comunicación es común pero no múltiple”. El lazo social es una cuestión de discurso. Se modificó el lenguaje gestual.
El niño ha pasado a ser objeto de intercambio y sacrificio. Hay un empuje a un consumo feroz y voraz de objetos.
El bullying está emparentado con la violencia. El lugar donde se rechaza la diferencia.

Después del break en el que se realizó un ameno intercambio entre el centenar de asistentes, se presentó la tercera mesa: “Intervenciones en los lazos familiares”.
Los psiquiatras del Hospital Falcón, Dres. Gorrini y Latorre se refirieron a un trabajo realizado en relación al lazo social y desarrollo, haciendo hincapié en la implicación de todo el equipo de salud en la atención de los pacientes.
La Lic. Medel, como representante del equipo de profesionales del Hospital Meisner, explicó la implementación del programa “Mamá Canguro” para los niños prematuros de la maternidad.
Los Lics. Kastelic y Palavecino del Centro de Rehabilitación Pilares de Esperanza, presentaron un trabajo de campo en relación a la rehabilitación basada en la comunidad.
La Lic. Passalacqua del equipo de niños del Hospital Sanguinetti, desarrolló desde donde se fundamenta y cómo se piensa el armado de los grupos  en el ámbito hospitalario, su  sustento teórico y la posición ética frente al trabajo con niños.
Presentó la mesa la Lic. Mabel Porcelli, quién además aprovechó la ocasión para explicar el diseño del logo de la jornada que fue realizado por los pacientes del Taller de Arte terapia del Grupo de Socialización del Hospital de Pilar.

El comentario final estuvo a cargo de la Lic. Andrea Dolera, quién hizo una breve síntesis del armado en común  y desarrollo de la jornada, para concluir diciendo que intentamos formar una orquesta que si bien un poco desafina,  vamos en pos de realizar los acordes necesarios para crear una música compartida.

                                                                  Claudia Passalacqua

lunes, 23 de noviembre de 2015

Seminario Clínico 2015, un aporte de lectura

El seminario 10, la angustia, nos aporta un giro conceptual para pensar la cuestión de la parentalidad en nuestra época. Nos referimos con el término parentalidad al modo  en que se reordena la autoridad en el marco familiar contemporáneo en el que ya no predomina la autoridad paterna. El término está tomado de una modificación del código civil en el siglo pasado. No se trata de un concepto psicoanalítico sino que sólo describe un modificación en la función familiar, especialmente paterna ya trabajada por Lacan en los años 30. La decadencia de la imago paterna trabajada por Lacan ya puede ubicarse en “Juanito” y de modo general podemos decir que el nacimiento del psicoanálisis está ligado a esta modificación.
El planteo que el deseo es la ley es una condensación del edipo, ya que deseo y ley tienen el mismo objeto entonces la ley es la palabra que prohíbe el objeto del deseo pero al mismo tiempo lo erige como tal. Entonces tanto en Freud como en el primer Lacan el padre es quien enuncia la ley y por lo tanto traza las vías del deseo. Miller en “La angustia Lacaniana” se pregunta, dónde hay hoy en día un padre que sepa prohibir?.
En el seminario 10 la prohibición quedará digamos no reemplazada pero si antecedida por la operación de separación. El objeto parcial freudiano que Lacan retoma y presenta como objeto a minúscula será un elemento no simbolizable que se separa del cuerpo, es un objeto distinto del objeto del deseo es,  lógicamente anterior, el edipo resulta una construcción secundaria. El edipo aparece como una elucubración de saber sobre la separación. El seminario 10 nos presenta un objeto anterior al del deseo y la ley por lo tanto la constitución subjetiva está tratada allí en un tiempo anterior al de la función paterna. por eso el seminario que hubiera seguido se trataba de la función paterna en cuestión, pluralizada. 

                                                                      Graciela Schnitzer

lunes, 16 de noviembre de 2015

Notas sobre lecturas, éticas y niños

Una reseña del trabajo del año del Módulo de investigación: “Síntomas contemporáneos en la Infancia: Autismo - Psicosis - Casos Graves”

El espacio del módulo me permitió volver a acercarme a algunos artículos, textos que estuvieron presentes en mi primer acercamiento al Psicoanálisis.
Fue así que las primeras lecturas de Alicia Fernández, “La sexualidad atrapada de la señorita maestra” y “La inteligencia atrapada” me acercaron a “Los idiomas del aprendiente” donde pude extraer el artículo “La sociedad hiperkinética y desatenta medica lo que produce”. Del mismo se despuntaron varios interrogantes que llevan a continuar investigando y tomando una posición ética en relación a la clínica que se ejerce.
Con la misma orientación se trabajó el artículo “El psiquiatra que trabajó el TDAH confesó antes de morir que es una enfermedad ficticia”.

En un segundo encuentro, Verónica Carbone dialogó sobre La Angustia en las distintas estructuras clínicas basándose en los textos de Lacan, Miller y Laurent. Dándonos los elementos para orientarnos en la neurosis, la psicosis y la perversión, como así también en el autismo.

Con motivo de continuar dialogando acerca del diagnóstico de ADD - ADHD, en donde se plantearon preguntas que conducen a la investigación, cuestionando, aprendiendo y reflexionando acerca de dicho diagnóstico; se invitó a una estudiante de la licenciatura en Psicomotricidad, Margarita Domínguez (ganadora de una beca para cursar un semestre en la Universidad Católica de Uruguay), quién desarrolló cómo se aborda desde su práctica.

A la vez, contamos con la presencia del Dr. Alfredo Nemirovsky en el espacio de Conversaciones Clínicas, que me permitió desplegar e hilvanar a través de la escritura las distintas intervenciones realizadas a partir de la consulta de una madre por sus dos hijos y las serias dificultades que se le presentan en el ejercicio de la maternidad.
En el caso, intervinieron varios miembros de la salud mental y del ámbito educativo. Al respecto, rescato como valioso el aporte realizado por Alfredo: “El equipo es mi equipaje y a la vez estoy en el equipo del otro”; dándole lugar a la importancia del trabajo entre varios tanto en éste como en otros casos.

También, en un encuentro se trabajó un artículo de Mirta Berkoff denominado “Niños en apuros. La detención como preliminar a todo tratamiento posible,” en relación a la aceleración de la época y sus efectos en el niño.

En otro momento se trabajó un texto de Estela Solano Suarez “La insondable decisión del niño”, en donde queda expuesto la responsabilidad del sujeto ante su subjetividad.

Finalmente, a partir de un artículo de Marita Manzotti de una investigación sobre autismo, Nadia Marmiroli, desde su experiencia clínica, pudo situar algunos puntos en relación a un tratamiento posible de un niño con estas características.

Personalmente, siento que el espacio me dio la posibilidad de compartir entre pares, desde una posición ética, aquellos interrogantes que se me plantean en la clínica diaria, y tratar de buscar y encontrar alguna respuesta posible que pueda dar el psicoanálisis en relación a las actuales presentaciones. 


                                                                                                            Claudia Passalacqua

lunes, 9 de noviembre de 2015

El deseo del analista y la demanda por un niño




El viernes 30 de Octubre, tuvo lugar la Cuarta Conversación Clínica  en la Asociación de Psicoanálisis del Pilar (APPIL),  último encuentro del Ciclo en el año 2015.
En esta ocasión se presentó el trabajo de  Karina Pérez con un niño y sus padres, que  fue comentado por Myriam Leguizamón, miembro  de la Delegación San Fernando-Tigre del IOM2 y de la Asociación de Psicoanálisis de San Fernando - Tigre (APSAT),  donde  coordina el Módulo de Investigación de Psicoanálisis con Niños.
El trabajo,  un recorte, una construcción de la clínica con un niño y el modo en que la analista fue interviniendo para alojar la angustia de la madre y convocar al padre.
Myriam Leguizamón  acentuó,  que la clínica con niños no es sin los padres; y tomo como detalles a tener en cuenta en esta clínica: la presencia de los padres,  cómo ellos hablan del  niño, el hecho de que  no hay demanda del propio analizante  y como ello puede impactar en la  relación transferencial.
Sostiene la importancia de la novela familiar, qué lugar ocupa el niño, el niño hablado, el niño significante, el niño como objeto. Tomando a cada uno de los integrantes sugirió pensar en tres novelas familiares en este caso: la de la madre, la del padre y la del niño.
Nos invitó a escuchar la perspectiva de los niños  quienes construyen su propia novela familiar con los  padres reales, distintos de la función paterna
Hablo sobre los niños funcionando como síntoma de la pareja parental, regulando el goce de la misma. Y como a veces los niños encuentran una “solución” poniendo el cuerpo como un intento de separación, para poder instaurar un otro materno/paterno,  para convertirse él en  un otro.
Nos interrogó…  Un niño que rompe todo, ¿para qué lo hace? ¿Para quién lo hace? ¿Es un intento de desafío a la madre, la escuela, al analista?
Señaló que  un analista, interviniendo con la sustracción de la mirada y relativizando lo actuado por el niño puede lograr algo distinto; distinto a  la sanción educativa proveyendo de un marco simbólico para regular la pulsión, y a su vez expresar  algo del orden de la ley, de que hay cosas que no se pueden hacer; y ello puede ser ofreciendo un juego, ofreciendo algo que pueda acotar al goce de la pulsión desamarrada, proporcionando herramientas para que se libidinice otra cosa, algo más que su propio cuerpo, con el propósito de que se comience armar otro orden, que empiece a hablar. “La clínica analítica no es sin el discurso”, sea niño, adolescente o adulto. No es tarea fácil hacer hablar a un niño. El hecho del discurso se sostiene  con la presencia, el acto y el deseo del analista.
Nos advirtió que, interpretar el juego, el dibujo o el relato es un problema;  porque se interpreta desde uno, desde los significantes del analista;  que hay que ser muy cautos en la interpretación para no abrochar un sentido enseguida, por ello la indicación es  interrogar para obtener los significantes del sujeto.
También señaló que en el trabajo con niños se dificulta el diagnóstico ya que la fantasía  está muy presente pudiéndose confundir que es del orden de los fenómenos elementales  y que de la creatividad infantil.
Myriam prioriza como guía  en el trabajo con niños, la sexualidad infantil que orienta sobre el desarrollo,  nos invita a escuchar las teorías que el sujeto elabora, teniendo en cuenta que no  es lo mismo un niño, una niña,  un adolescente, un adulto.
Nos previno de la dificultad de indagar sobre la sexualidad, que presenta el afrontar y  vencer la transferencia negativa que muchas veces se manifiesta colocando al analista  en una serie  según el sexo del mismo: madre,  abuela, maestra, etc.  
Invitó a  confrontar a los niños con los dichos de los otros: padre, madre,  escuela; para que aparezca el propio relato, su implicación.
 Se interrogó sobre si hay análisis con  niños  o son intervenciones que ponen un marco a la pulsión.
Para terminar citó del libro Lógica del síntoma, lógica pluridisciplinaria de  Markos Zafiropoulos ,…un hijo… para el psicoanálisis …” un hijo debe pertenecer a las categorías freudianas, neurosis, psicosis y perversión … que nada debe llevar a ceder… de la universalidad de los modos de escrituración subjetiva”


Karina Caamaño

martes, 3 de noviembre de 2015

"Dejarse tomar". De lo más real a un semblante




Reseña de la Clase de Silvia Salman.
El viernes 23 de octubre de 2015 se desarrolló la cuarta clase especial en el marco del Seminario Clínico del IOM2 Pilar que este año aborda “El objeto de la angustia. Esa inquietante familiaridad”, en torno al Seminario 10 de Lacan.
Para trabajar el último apartado “Las cinco formas del objeto a” se contó con la presencia de Silvia Salman, actual presidenta de la EOL, Analista de la Escuela, entre 2009 y 2012 quien hizo su fin de análisis y el pase dando testimonio de ello durante esos 3 años.
El eje de interés estuvo centrado en dos conceptos fundamentales: el deseo del analista y la cuestión del cuerpo, relevante y fundamental en la clínica actual. Silvia plantea desde el inicio la importancia de renovar los conceptos, actualizarlos a fin de poder ubicar que queda de lo planteado por ejemplo a la altura del seminario 10 en la última enseñanza, así como también rastrear los antecedentes.
Para comenzar, una pregunta ¿por qué Lacan desemboca al final del seminario sobre la angustia en el tema del deseo del analista? El padre lo lleva al deseo del analista en tanto “…  sujeto que ha ido lo suficientemente lejos en la realización de su deseo como para reintegrarlo en la función de a”[i] en tanto causa y ya no con la función de desconocimiento que implica el fantasma. Pensar la transferencia, al analista como partener singular, dejándose tomar por la particular de cada analizante.
Como segundo punto Salman señala que “todo el seminario 10 pone de relieve la cuestión del cuerpo” el objeto a surge como aquel elemento que no puede ser significantibizable, como ese elemento vivo en el sujeto, que también se ubica en el intervalo. El objeto a “enforma” al otro, le da consistencia al Otro que no existe, muestra además el fracaso de los nombres del padre en tanto un real no atrapable por el significante. Luego esto va virando hacia el concepto de Sinthome.
El objeto a es lo nuevo que Lacan introduce, surge como concepto en este seminario; lo ubica como “tripa causal”, parte del cuerpo; hacia el Seminario 16 pasa a ubicarlo como una consistencia lógica y finalmente en el Seminario 20 ya lo conceptualiza como un semblante.
Estos avatares en las conceptualización del objeto a implican modificaciones en la noción de cuerpo. En la actualidad, Miller lo nombra como “cuerpo hablante” en las clases preparatorias para el próximo Congreso. Cuerpo hablante que goza en dos registros.

Silvina Leguizamón.



[i] Lacan, J.: “Seminario 10. La angustia”. Pág. 364.